Mandar a un ejecutivo a conducir la operación argentina, o traer a un especialista que el mercado local no puede proveer, implica un paso que las compañías extranjeras rara vez anticipan: el empleador tiene que inscribirse primero.

En la Argentina el trámite migratorio de un trabajador contratado no empieza por el trabajador. Empieza por la empresa, y una empresa no inscripta no puede patrocinar a nadie.

El marco

La materia migratoria se rige por la Ley de Migraciones y su decreto reglamentario, ambos modificados sustancialmente por el Decreto de Necesidad y Urgencia 366/2025, publicado el 29 de mayo de 2025. Los extranjeros son admitidos como residentes permanentes, temporarios o transitorios, y la autoridad migratoria nacional determina si corresponde el cambio de categoría.

Para una empresa que trae personal, la vía relevante es la residencia temporaria como trabajador contratado.

Primero se inscribe el empleador

Toda persona humana o jurídica que en la Argentina solicite la admisión o la residencia de un extranjero bajo las categorías pertinentes debe estar inscripta en el registro nacional de requirentes de extranjeros que lleva la autoridad migratoria. Sin inscripción vigente, ni la autoridad migratoria ni los consulados argentinos en el exterior dan curso a la solicitud.

La inscripción es un control sustantivo, no un formulario. Los requirentes deben constituir una garantía, real o a sola firma, dentro de un rango fijado por referencia a salarios mínimos. En la práctica la autoridad inspecciona el domicilio comercial de la empresa antes de otorgar la inscripción, para verificar que el negocio existe y que hay una vacante genuina que requiere mano de obra extranjera.

Los requirentes cargan con obligaciones continuas. El incumplimiento, la inexistencia de la empresa requirente, la documentación falsa o una contratación que nunca se concreta pueden derivar en multas y en la cancelación temporal o definitiva de la inscripción, lo que le quita a la compañía la posibilidad de traer a nadie.

Esa misma inscripción es la que le permite a una empresa emitir cartas de invitación formales para extranjeros que viajan a la Argentina por reuniones de negocios, congresos o actividades técnicas.

Qué exige la solicitud

Además de la inscripción del requirente, una solicitud de residencia temporaria como trabajador contratado exige típicamente un precontrato de trabajo, la inscripción fiscal del empleador y la constancia de inscripción del empleado ante el organismo recaudador. La documentación del exterior —títulos, certificados de antecedentes penales, documentación de estado civil— debe estar legalizada o apostillada y traducida.

Las solicitudes se presentan por la plataforma en línea de la autoridad migratoria. Una vez presentada, se emite un certificado de residencia precaria, válido por 90 días y renovable, que habilita a residir, trabajar, estudiar, acceder a la salud y salir y reingresar al país mientras se resuelve. No garantiza un resultado favorable.

La residencia temporaria corre por un plazo determinado y es renovable. Los tiempos varían bastante según la categoría y hay que planificarlos en meses, no en semanas.

Dos vías más rápidas

Nacionales del Mercosur. Los ciudadanos de los Estados parte y asociados del bloque acceden a una vía simplificada de residencia temporaria basada en la nacionalidad y no en una oferta de trabajo. Cuando el puesto puede cubrirse desde la región, esto es sustancialmente más rápido y evita por completo el circuito de patrocinio.

Viajes de negocios. Las reuniones, negociaciones y actividades técnicas se canalizan por la categoría transitoria y no por una autorización de trabajo. El límite importa: la admisión transitoria no habilita a trabajar, y usar el ingreso por negocios para que alguien efectivamente trabaje en la Argentina es un error frecuente y evitable.

Qué endureció el Decreto 366/2025

La reforma de 2025 se movió en dirección restrictiva, y tres cambios afectan directamente a los asignados corporativos.

La ausencia cancela la residencia. Los residentes temporarios no pueden ausentarse de la Argentina por seis meses o más, ni los permanentes por un año o más, sin arriesgar la cancelación. Para un ejecutivo regional con base en Buenos Aires pero que viaja permanentemente, o para un asignado que vuelve a su país por un período extenso, esto es una trampa real. Existen excepciones acotadas.

La salud exige cobertura. Fuera de las urgencias, los extranjeros que no sean residentes permanentes deben presentar seguro de salud o pagar por adelantado en los establecimientos públicos nacionales. Los paquetes de asignación que daban por supuesto el acceso al sistema público hay que revisarlos.

Se ampliaron los impedimentos de ingreso y permanencia, con tratamiento más estricto de los antecedentes penales tanto al ingresar como en tanto causal de cancelación de una residencia ya otorgada.

El decreto creó además una agencia para programas de ciudadanía por inversión, que conviene seguir pero que hoy no es una vía operativa.

Otros riesgos ⚠️

Empezar a trabajar antes de la autorización. Emplear a alguien sin el estatus migratorio correcto expone a la compañía a sanciones y debilita la propia registración laboral.

Suponer que el trabajo remoto esquiva la cuestión. Quien trabaja en la Argentina trabaja en la Argentina, lo pague quien lo pague y desde donde sea.

Planificar la visa y olvidarse del empleo. Un trabajador extranjero en la Argentina es un empleado argentino, con el convenio colectivo, la indemnización y las consecuencias previsionales que eso trae.

Dejar vencer la inscripción como requirente y descubrirlo cuando la contratación urgente ya está acordada.

Qué hacer 📌

  • Inscríbase como requirente antes de necesitarlo, y mantenga al día la inscripción y los datos societarios que la sostienen.
  • Pruebe primero la vía Mercosur para cualquier puesto que pueda cubrirse en la región.
  • Empiece temprano con las legalizaciones. Las apostillas y traducciones, y no la solicitud en sí, son lo que suele demorar.
  • Controle las ausencias de cada asignado contra los umbrales de cancelación.
  • Incluya seguro de salud en todo paquete de asignación.
  • Clasifique los viajes de negocios con honestidad y manténgalos fuera de la categoría laboral.
  • Corra en paralelo el frente laboral y el migratorio: el precontrato, el alta en nómina y la solicitud de residencia son un solo proceso.

La mirada estratégica

La Argentina sigue abierta a los profesionales extranjeros, y la vía regional vuelve genuinamente simple dotarse de personal dentro del Mercosur. Pero el sistema pone la carga sobre el empleador desde el arranque, y la reforma de 2025 endureció las condiciones que acompañan a la residencia una vez otorgada.

Las compañías que manejan bien esto tratan la inscripción como requirente como infraestructura —montada antes de la primera asignación y mantenida haya o no necesidad actual— y no como un paso dentro de un proceso de contratación. Las que la tratan como un paso descubren la inspección, la garantía y los plazos justo cuando ya le prometieron a alguien una fecha de inicio.

Si está planificando traer personal a la Argentina, hablemos.

Hacer negocios en Argentina

Este briefing forma parte de nuestra guía para compañías extranjeras que operan en la Argentina.

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