Cuando un proveedor no entrega, un cliente no paga o un socio comercial deja de cumplir, la primera reacción suele ser emocional: bronca, urgencia, ganas de “ir a juicio ya”. Esa es, casi siempre, la peor manera de empezar. Frente a un incumplimiento de contrato, qué hacer es una decisión estratégica que se toma con frialdad, en un orden determinado, y que empieza muchísimo antes del juicio.
Este artículo explica los remedios legales disponibles, en qué orden conviene activarlos, qué documentar desde el día uno y cuándo conviene intimar antes de demandar. La diferencia entre recuperar la operación o perder años en tribunales suele estar en las primeras 72 horas posteriores al incumplimiento. Read More

