Un modelo genérico descargado de internet no contempla las particularidades del negocio, el sector ni la operación concreta, y suele estar redactado para otra jurisdicción. Los problemas no aparecen al firmar, sino meses después: cuando hay un conflicto y el contrato no previó la situación o tiene cláusulas inválidas en Argentina. El costo de redactar bien un contrato es siempre menor que el de litigar por uno mal redactado. Un contrato a medida es una inversión en prevención, no un gasto.